QUIÉN SOY
Mónica Eduardo Acuña.
Mi nombre es Mónica y acompaño procesos de transformación desde la escucha profunda, la presencia y la sensibilidad. Mi trabajo integra la bioenergía, las constelaciones, la meditación y el trabajo corporal y energético para ayudarte a reconectar con tu verdad y con tu propia capacidad de sanar.
Creo espacios donde puedas detenerte, sentirte, escucharte y recordar lo que a veces se olvida en medio del ruido: que dentro de ti existe una sabiduría que sabe hacia dónde ir. Mi labor es acompañarte a abrir esa puerta.

PUERTAS DE LA LUZ
Un viaje revelado en imágenes.
Durante el confinamiento entregué nueve meses a un proceso espiritual profundo. Lo que comenzó como una búsqueda íntima se convirtió en un mensaje para otros. De ese viaje nacieron las 22+5 Puertas de Luz, una colección de símbolos canalizados que integran el lenguaje de las letras hebreas, el Árbol de la Vida y la experiencia energética vivida en ese tiempo.
Un conjunto de imágenes nacidas en un proceso espiritual profundo de nueve meses. Cada puerta es un símbolo, una frecuencia, un mensaje. De este trabajo surgió un oráculo publicado por Ediciones Obelisco.
Con Mónica descubrí una forma de terapia que trasciende los límites de cualquier técnica. Su trabajo combina con naturalidad diferentes caminos, bioenergía, constelaciones, meditación, trabajo corporal y energético, pero lo más valioso es su capacidad de ver más allá de la superficie.En una sola sesión, Mónica puede ayudarte a remover de raíz capas de pensamientos, emociones y memorias que se manifiestan en el cuerpo. Tiene una sensibilidad única que te guía para comprender el origen de lo que sientes, reconocer tus patrones y liberar lo que ya no necesitas cargar.
Lo que la diferencia es que no intenta “sanarte”, sino que te acompaña a que tú mismo recuerdes cómo hacerlo. En lugar de necesitar muchos especialistas para tratar lo mental, lo emocional y lo energético, con ella encuentras una visión completa y profunda que lo integra todo.
Trabaja desde el corazón, con una presencia clara y compasiva que te sientes realmente visto y acompañado. Después de una sesión con Mónica, ya no hay vuelta atrás: algo en ti se acomoda, se comprende y comienza a sanar.
Mónica no solo es terapeuta, es guía y compañera en el proceso de volver a tu centro.
Conocer a Mónica me vino a través de mi osteópata, de la cual me dijo, que era de las personas más honestas que conocía en este campo. Esto fue suficiente para pedir una cita, si bien antes, encontré un sólo video en Youtube donde ella se mostraba, y ahí ya fue definitivo, por lo que y como se expresaba, que sólo puede venir de la experiencia, y como ello, resonaba en mi.
Fui a la sesión sin expectativas, y no sabía que me iba a encontrar. Pero resultó ser un regalo en muchos aspectos.
Es una persona afable, sencilla, y muy próxima. Y qué os voy a decir, ahí se dan cosas que no esperas, y que ella va hilando en una conversación mutua.
Fue un regalo y lo sigue siendo a día de hoy. Sólo Agradecimiento.
Acudí a Mónica para abordar un trauma familiar que llevaba años intentando trabajar en terapia sin éxito. En tan solo dos sesiones sentí un cambio profundo.
A partir de ahí comprendí el valor del crecimiento energético, el autocuidado y las constelaciones familiares individualizadas como herramientas para seguir avanzando en mis procesos personales y familiares.